La zona dadora, que es la zona de la nuca de donde vamos a extraer las unidades foliculares, es necesario rasurarla. En caso de tener el pelo largo, se puede hacer por “capas “o efecto “cortinilla”, de esta manera hacemos que sea totalmente indetectable. Por otro lado, la zona receptora, no haría falta rasurarla, aunque si se pudiera hacer serviría de ayuda para el equipo médico, para poder trabajar con más agilidad.
También existen casos que, por cuestión laboral o social, no se pueden permitir un cambio tan radical de su imagen, incluso porque en muchas ocasiones, ni tan siquiera quieren que la gente de su alrededor sepa que se han realizado un trasplante de pelo.
Existen 3 formas de afrontar el rasurado de la zona dadora:
- Rasurado total: se rasura todo el cuero cabelludo. Es el rasurado de elección.
- Rasurado parcial: se rasura sólo la zona donante, dejando la zona anterior y superior con el mismo aspecto. Esto permite igualar el corte de pelo transcurridos unos días, con lo que el cambio de imagen no es tan radical como en el primer caso.
- Capas o cortinillas: se rasuran fragmentos de la zona donante, con lo que el pelo largo cae por encima de dichas zonas y lo disimula totalmente. De elección en mujeres.